Guía para visitar París en 5 días y no perderte ningún rincón

¿Quién no ha deseado hacer una pequeña escapada a París? Pasear por sus calles tan vivas y llenas de gente… ¡Pues nosotros decidimos celebrar nuestro segundo aniversario por tierras Parisinas! ¡Vamos a irnos 5 días a París

Tras la escapada de dos días a Salamanca que hicimos recientemente,  vamos a contar nuestra experiencia de que hacer en París en dos partes, para así también hablar de Disneyland aparte, ya que se merece un post especial. ¿Os parece? ¡Esperamos que os quedéis hasta el final!

Vamos con nuestra primera parte del viaje a París. Todo lo que leáis es parte de nuestra experiencia y sobre que hacer en París bajo nuestra opinión.  Lo primero a tener en cuenta es que París se divide en distritos, pero nosotros hicimos a nuestra manera nuestro recorrido por París. 

Salida del aeropuerto de Madrid y llegada al aeropuerto de París-Orly

Nuestro vuelo a París salió de la capital española a las 12 de la mañana del 26 de septiembre. Nos costó bastante hacernos con el vuelo con la compañía que viajábamos, pero no fue un impedimento de quedarnos con las ganas de viajar a la ciudad de la luz y del amor. Llegamos sobre las 14h al aeropuerto de París-Orly sin problemas en nuestro vuelo. Tras recoger las maletas… ¡Había que buscar la forma de ir al centro de la ciudad!

De antemano teníamos vistas algunas formas de ir al centro de París, pero es una vez que estás viviéndolo cuando decides qué manera va a ser la tuya de llegar. El personal del aeropuerto no estuvo por la labor de ayudarnos a entender las máquinas de billetes, ni los mapas, ni ayudarnos en nada. Nos tocó sacarnos las castañas del fuego e investigar nosotros mismos la forma más rápida-económica de llegar a nuestro hotel. Moverse por este aeropuerto no es tarea fácil.

¿Que hacer en Paris en el transporte para llegar el centro? Lo que nosotros hicimos fue coger un tren-lanzadera (llamado Orlyval) que cuesta 12.10€ por persona y hace el recorrido en 5 minutos para dejarnos en una estación donde coger el cercanías (Allí se llama RER). Nuestra primera incursión en tierra francesa fue un poco alocada. Los carteles indicativos de trasbordo y demás están un poco dudosos, así que recomendamos ir con mil ojos (pendientes de las maletas y de las zonas de facturación de los billetes).

En esta misma estación decidimos sacarnos los billetes de metro para toda la estancia. Sacamos un taco de 10 billetes que fueron 12€ (mientras que el individual son 1,49€). Y junto con nuestro fiel aliado Google Maps, emprendimos camino hasta nuestro alojamiento.

Llegada al Hotel y Primeras horas en París

Nuestro “Hotel Campanile” estaba situado cerca de la parada de metro “Bir Hakeim” os ponemos ubicación por si estáis pensando en ir, el nuestro estaba muy bien situado, a escasos 10 minutos de la Torre Eiffel andando. Desde el aeropuerto tardamos aproximadamente una hora en llegar, para, hacer el check in e ir a buscar un sitio para comer.

En el hotel nos dieron una pequeña guía de París, con los horarios y precios de las cosas que ver en la ciudad, a pesar de que nosotros llevábamos una ruta con los lugares a visitar. Incluso desde España, se puede reservar las entradas a los lugares que puedes visitar, ahorrándote así tiempo y dinero.

Nuestras primeras horas en París no nos estaban resultando cómodas, ni agradables. ¡Ganas no nos faltaron de coger otro avión de vuelta a Madrid! Tras haber tenido problemas de nuevo con el chico de la recepción, comimos en un restaurante de comida rápida que había cercano. Cogimos energías para, ahora sí, empezar a conocer la ciudad. ¿Qué nos deparará esta aventura? ¡Qué emoción!

Día 1 del Viaje de 5 días París

Puente de Bir Hakeim, Trocadero y Torre Eiffel

Con las pilas cargadas, las mochilas llenas de provisiones, y el buen tiempo acompañándonos, emprendimos el primer paseo por París. Llegamos hasta el puente de Bir Hakeim, donde es curioso encontrarse con parejas realizando fotos de boda. Desde el aquí se refleja la imponente Torre, que nos regaló las primeras instantáneas. Seguimos andando hasta los jardines del Trocadero. Es un lugar clave para obtener las mejores vistas de la Torre.

Estaba concurrido de gente, pero pudimos coger aire y admirar la belleza de la Torre Eiffel ofrecida desde esta perspectiva. Aun estando en obras, estos jardines con sus puestos ambulantes de crêpes y con su tío vivo, nos hicieron entender en un momento la magia de París. Y sin duda, es una de las cosas que hacer en París.

Cruzamos el puente de Jena, que es el que nos conduciría hasta los pies de la Torre. Tras visitar los Campos de Marte (llenísimo de vendedores con souvenirs) y, cómo no, hacernos las típicas fotos con la Dama de Hierro, nos compramos un crêpe de chocolate para seguir disfrutando de las vistas. 

→ Imprescindible que hacer en París: comer crêpes. Compramos uno en un puesto de un chico situado justo a los pies de la torre que nos recomendaron, y ¡Qué razón tenían! De los mejores que comimos en toda la andanza por la ciudad. ¡Nuestro primer crêpe en París!

Crucero por el río Sena con el Batobus

Lo siguiente que hacer en París, recorrido en barco por el Sena. Lo que hicimos nosotros fue bajar al embarcadero, que está justo a los pies de la Tour Eiffel, porque de allí parten los diferentes barcos que hacen el recorrido por el Sena. El barco que nosotros decidimos coger es Batobus.

  • Precio: Como somos ciudadanos europeos menores de 25 años (Algo muy importante a tener en cuenta en la mayoría de atracciones de la ciudad) nos costó 11€ el billete por persona.
  • Validez: El billete sería válido 24 horas, y nos podríamos subir y bajar en las paradas que deseáramos, pero decidimos hacer el crucero entero para tener una primera toma de contacto sobre que nos iba a ofrecer la ciudad en las jornadas siguientes.
  • Duración: El trayecto entero tuvo una duración de 1h30, ya que hace parada en los puntos más característicos de París, como Notre Dame o el Hotel de Ville.

El crucero merece la pena para ser conscientes de todo lo que tiene que ofrecer la ciudad de París. ¡Imperdibleque hacer en París! Quizá, para nosotros, como decidimos hacer el trayecto entero sin bajar, se nos hizo un poco pesado. Descubrimos París de noche y vimos el atardecer sobre el río Sena

Tras bajar del barco, fuimos en busca de un supermercado, esa noche cenaríamos en el hotel, ya que estábamos cansados y teníamos que descansar para el día siguiente. El Arco de Triunfo nos esperaba. La ciudad por la noche tiene mucho más encanto.

Día 2 del Viaje de 5 días París

Camino al Arco del Triunfo y Campos Elíseos

Nuestro deseo de desayunar un buen crêpe se vio truncado cuando vimos que la mayoría de cafeterías de la zona estaban cerradas al ser fin de semana. Desayunamos en el McDonald’s que estaba al lado de la estación de metro que íbamos a coger para llegar al Arco de Triunfo. Era bien pronto por la mañana, no hacía nada de frío, y aun así ya estaban las calles vivas de gente.

Tardamos en llegar 10 minutos a nuestro destino, la plaza del Arco de Triunfo. Y ya estaba abarrotada de gente… ¡Menudo tráfico! Consideramos que es una zona bastante peligrosa, ya que es una zona turística… nosotros vimos como unas chicas robaban a unos turistas que recién se bajaban de un autobús ¡Atención a las pertenencias! 

Para llegar hasta el Arco, hay una entrada subterránea, porque, si no, atravesar el tráfico, puede ser una locura. ¡De hecho, está considerada una de las plazas más peligrosas del mundo!

Como dijimos anteriormente, por ser ciudadanos europeos menores de 25 años tenemos nuestros privilegios: aquí entramos gratis. ¿Preparados para la subida? Las vistas desde la parte superior del Arco de Triunfo resultan impresionantes, pero hay que subir los 286 escalones que separan la terraza del suelo. Pero es algo que hay que hacer en París.

El Arco del Triunfo es, junto a la Torre Eiffel, el monumento más representativo de París. A la torre no subimos, pero al arco sí, y mereció mucho la pena. La vista de los Campos Elíseos nos dejó sin habla.

Una vez que bajamos de la terraza, para salir hay que dar un rodeo a la base del arco, y también pararse a ver la llama siempre encendida representando los franceses que murieron en la primera guerra mundial.

Algo a tener en cuenta a la hora de elegir los lugares que visitar en la ciudad de París, es que existe una tarjeta turística llamada París Pass, mediante la cual, una vez la compremos (existen diferentes tipos de pases según los días que vayamos a estar en la ciudad), tendremos acceso a más de 60 atracciones turísticas de París.

De los campos Elíseos a la Plaza de La Concordia

Comenzamos a recorrer los Campos Elíseos. Es una de las avenidas más grandes, bella y conocida de París, con casi dos kilómetros, donde también se encuentran algunas de las tiendas más exclusivas, al alcance de solo unos pocos. Pasaba una media hora cuando, al parar en otro puesto de crêpes, nos comimos uno increíble, por no decir el mejor ¡Y empezó a llover! Al menos, íbamos preparados para ello. 

Llegamos hasta la Plaza de la Concordia y callejeamos para subir a la Iglesia de la Madalena (a la cual no pudimos entrar porque estaba cerrada).

Tras un rato paseando por esta zona, nos acercamos hasta el puente de Alejandro III ¡El más conocido y bonito de París! Pero el hambre nos apretaba así que hicimos una pequeña incursión por la zona de los Inválidos (donde más tarde iríamos) y acabamos comiendo en un restaurante chino (En París, muchos restaurantes cierran bastante pronto).

Tras terminar de comer, nos dirigimos hasta Les Invalides. El Palacio Nacional de los Inválidos es uno de los monumentos más importantes de París, combinación de Palacio e iglesia, acoge la Tumba de Napoleón. El precio de la entrada es de 12€, pero entra gratis con Paris Pass y si eres ciudadano europeo menor de 25 años.

Museo del Louvre y Tullerías

Buscamos la estación de metro más cercana para cogerlo e ir a visitar el Museo del Louvre. En vez de bajarnos en la propia estación e ir directos, nos bajamos en la estación anterior, las Tullerías, que son los jardines que van a dar al museo. En ellos puedes relajarte un rato, hay un pequeño estanque con sillas alrededor, las cuales tu puedes mover a tu antojo, están también por todo el jardín. Y es un plan que hacer en París sí o sí.

Tras pasar un rato dando un paseo, fuimos hasta el museo del Louvre. Es el museo más famoso de Francia y uno de los más visitados del mundo. Se dice que los buenos amantes del arte, podrían estar varios días recorriéndolo. Llegar allí y ver cómo se levantan las pequeñas pirámides es una situación que deja sin palabras. Tras verlo en fotos y películas, vivirlo es muy diferente.

Eso sí, está muy masificado, ¡encontrar un buen lugar para una foto es muy difícil! Pero es un imprescindible que hacer en París, conocer el museo.

Si quieres, puedes reservar tu visita guiada en Español. Los precios rondan los 60€. Además en esta página te dan los mejores consejos.

Y de repente… ¡Comienza a caer una tromba de agua! Corrimos todos a refugiarnos de la lluvia, y entonces el museo queda solo. Con la estampa de la lluvia, queda una imagen preciosa.

Hotel de Ville y Pompidou

Para hacer tiempo que la lluvia cesara, justo al salir del recinto del museo hay unos soportales con tiendas de souvenires, así que decidimos pasarnos por ellas para comprar unos recuerdos, y además, tomarnos un café calentito. Fuimos a coger el metro, porque de ahí iríamos al Hotel de Ville, que es el ayuntamiento, y subiríamos hasta el Pompidou.

Hemos de reconocer que el transporte es bastante rápido. En apenas 10 minutos estábamos saliendo en la boca del metro que da al Hotel de Ville. Precisamente ese día hubo un evento en los alrededores así que estaba todo lleno de carpas. La lluvia seguía sin darnos tregua. 

Sin perder tiempo, cogimos calle arriba buscando el museo Pompidou, que es el Centro Nacional de arte y Cultura, con una fachada extravagante de tuberías y escaleras de colores, que sin duda se reconoce y vale la pena visitar (A nosotros como no nos gusta el arte simplemente lo vimos desde el exterior, además, estaba en obras).

Quedaba poco para finalizar la jornada y se acercaba la hora de cenar. Dimos un pequeño paseo e hicimos unas cuantas compras a la par que buscábamos un restaurante donde cenar. Al final nos decantamos por un pequeño italiano con vistas al Pompidou que no nos defraudó. ¡Tanto el servicio como la cena, increíble! Ahora sí, con la energía al máximo llegó la hora de coger el metro para volver a nuestro alojamiento.

Día 3 del Viaje de 5 días París

Montmartre, Basílica del Sacre Coeur y Moulin Rouge

¿Qué mejor plan para un sábado que subir al barrio más pintoresco y bohemio de París? Pues es una visita que es obligatoria que hacer París y no puede faltar, el barrio de Montmartre.

Tras desayunar en el Starbucks que estaba al lado de la estación de metro que íbamos a coger para subir a la basílica del Sacre Coeur o basílica del Sagrado Corazón en español, algo que cogimos como costumbre lo que nos restaba de tiempo, nos pusimos en marcha para hoy.

Algo que nos preguntamos toda la mañana fue por qué la mayoría de las estaciones no tienen escaleras mecánicas y tienen muchísimos escalones ¡Al menos hacemos ejercicio! Porque la salida del metro en Abesses, para llegar a la basílica, fue interminable de escalones. 

Hay varias formas de subir hasta el Sacre Coeur, pero nosotros nos decantamos por esta manera porque queríamos conocer el Muro de los Te Quiero.

En el muro nos encontramos la frase “te quiero” escrita 311 veces ¡en 250 idiomas diferentes! Un lugar imprescindible para los enamorados. ¡A nosotros nos fue muy fácil encontrarlo en castellano! Es un lugar que también suele estar concurrido y se forman filas de espera para hacerse fotos.

¡Emprendemos la subida a la basílica! Mucha gente coge el funicular que está en la parte de abajo para subir fácilmente, ya que son muchos los escalones que conducen hasta la entrada. Sin duda, algo que hacer en París es subir muchos escalones para subir a las alturas.

Pero nosotros fuimos por la parte trasera, andando y callejeando, donde descubrimos la Plaza de los pintores. Una plaza que rebosa ambiente artístico por los cuatro costados, con artistas callejeros plasmando sobre sus lienzos la belleza de éste barrio. Nos ahorramos la espera del funicular (Que cuesta lo mismo que un billete sencillo), aunque sí que es verdad que para la vuelta sí lo cogimos por la experiencia.

Las vistas de la ciudad de París desde arriba son increíbles. Como también es un lugar turístico está muy concurrido, es casi imposible hacerse hueco entre la multitud para caminar hacia la basílica y observarla de cerca. La entrada es gratuita, pero dependiendo de la hora que se suba, el tiempo de espera aumenta.

Una vez el funicular nos dejó en la parte de abajo del barrio de Montmartre, pusimos rumbo al Moulin Rouge. Caminamos por el boulevard principal, repleto de bares de alterne, sex shops… es un barrio alternativo en el que sin duda, también se debe respirar peligro por la noche.

De Montmartre al Barrio Latino y Notre Dame

Decidimos ir a comer al Barrio Latino, puesto que nos aconsejaron que se come muy bien. Cogimos el metro en el Moulin Rouge y directos hasta Saint-Michelle – Notre Dame; al salir del metro tuvimos la oportunidad de ver la catedral de Notre Dame, pero no sería hasta la tarde cuando nos acercaríamos a ella. (En la medida de lo posible, puesto que tras el incendio de abril de 2019 está vallada y cerrada al público). 

El restaurante que elegimos fue a un par de calles de la catedral, otro restaurante italiano. Es un barrio repleto de restaurantes de menú, con poca variedad en la oferta, restaurantes de comida rápida, puestos callejeros de perritos calientes y demás.

Al acabar de comer, dimos una pequeña vuelta por el barrio, aunque sería al día siguiente cuando lo visitaríamos. Hoy acabaríamos pronto. Nos acercamos a la Île de la citè: al Pont Neuf, paseamos hasta la Sainte Chapelle y la Conciergerie, y cómo no, visitamos hasta donde pudimos Notre Dame. Todo el ambiente que le envuelve es de misterio a la par que nostalgia. Ver andamios donde antes se erigía la catedral gótica más antigua del mundo, y el templo más icónico de París, inunda la tristeza

Permanecerá cerrada al público hasta que terminen las labores de reconstrucción. Creemos que, ir a ver Notre Dame, es algo que hacer en París sí o sí si se va a la capital francesa.

Para acabar la tarde, recorrimos los pintorescos puestos callejeros de pintores a orillas del Sena, que venden sus láminas y pinturas realizadas a mano, así como libros y souvenirs. Pasear por este barrio de París, aparte de ser algo recomendable al visitar la ciudad, es una recarga de energía además de ser un paseo romántico con unas vistas increíbles.

¿Que hacer en París? Recorrer sus calles dejándote enamorar por su ambiente y perderte en sus rincones.

Al terminar cogimos el metro de nuevo para volver al hotel para descansar y recargar las pilas para lo que sería el último día de conocer la ciudad de París, puesto que el día que nos quedaba, lo dedicaríamos a ir a Disney

Pasamos de nuevo por la Torre Eiffel, no había día que no nos acercáramos a verla, pues cada vez la veíamos a una hora diferente y por tanto con diferentes intensidades de luz.

 Una vez en la habitación pedimos la cena para no salir puesto que seguía lloviendo. ¡Otra genial jornada completada!

Día 4 del Viaje de 5 días París

Ópera Granier y Galerías Lafayette

¡Un nuevo día comienza! Como nuestra tradición, desayuno en el Starbucks planeando cómo se iba a desarrollar la jornada de hoy, tocaba un día cortito, pero también pasado por agua, lo que lo hace menos ameno para caminar y recorrer las calles. Cogimos el metro que nos llevaría directos hasta la Ópera. Recorrimos la manzana deleitándonos con la belleza del edificio.

Subimos la calle y apenas a 3 minutos se encuentran las galerías más famosas de París, las Galerías Lafayette. Son unos grandes almacenes que cuentan con 10 plantas, situados en el Boulevard Haussmann. Tanto para los amantes de las compras como no, es imprescindible la visita. Además de comprar souvenirs o darte un pequeño capricho, cuenta con un magnifico mirador en el último piso y la subida es gratuita.

 Nadie quedará indiferente ante la belleza de la ciudad de París desde las alturas, ni la belleza de estas galerías. Además, tienen competencia directa con los almacenes que tienen lugar en la misma calle, Printemps Haussmann, grandes almacenes de tiendas de lujo, moda y belleza.

Nosotros nos compramos los mejores Macarons aquí. ¡Merecen mucho la pena! Si ya dijimos que comer crêpes era un plan indispensable que hacer en París, comprar Macarons no se queda atrás.

Barrio Latino, los jardines de Luxemburgo y Sorbona

Tras dar una pequeña vuelta por este distrito, hicimos lo mismo que el día anterior y nos fuimos hasta el Barrio Latino a comer, esta vez a un restaurante de comida rápida. Esta fue la tarde que dedicamos a ver este Barrio, muy conocido. 

Tras terminar de comer, lo primero que hicimos fue ver la calle más pequeña del mundo, puesto que nos dijeron que estaba dentro de los planes que hacer en París, que se llama “Rue du chat qui peche”. Se encuentra justo al lado de la salida del metro, y hemos de decir que no vale de nada perder el tiempo aquí.

 

Tras esto, aprovechamos para comprar más recuerdos y nos acercamos a la Librería de Shakespeare, cerca de la calle pequeña y enfrente de Notre Dame, un pequeño rinconcito para los amantes de los libros.

Nuestro siguiente destino fue los Jardines de Luxemburgo, imperdible si se recorren las calles y jardines de París. Pasear por ellos también es relajante, encontramos un pequeño estanque donde hay niños jugando a regatas de barcos, y bancos donde sentarte a disfrutar del paisaje.

Tras un rato de descanso y merienda, nos acercamos a la iglesia de Saint Sulpice (Que casualmente también se quemó un mes antes de Notre Dame y la cual no se encuentra en mal estado).

Emprendimos camino a la Sorbona, universidad de París y recorrimos las calles de este barrio estudiantil, donde hemos de reconocer que nos perdimos, aun yendo con nuestro amigo Google Maps, para acabar en el Panteón y en la iglesia de Saint Etienne, a la cual pasamos para colaborar con el proyecto de restauración de Notre Dame y donde dejamos nuestra huella en el libro que tienen de visitas.

Y esto fue lo que hicimos para acabar la tarde. Tras la visita al Barrio Latino volvimos ya de noche a los Campos de Marte, a los pies de la Torre Eiffel. Decidimos pasar nuestras últimas horas en lo que iba a ser en la ciudad de París disfrutando de su belleza nocturna, con su parpadeo que quita la respiración por un instante.

Para disfrutar de ello decidimos “hacer picnic” en sus jardines, con un Hot Dog que compramos en el puesto callejero que se encuentra a sus pies, y fue probablemente, una de las noches más bonitas del viaje a París. Esta estampa nocturna quedará para siempre marcada en nuestra memoria.

Día 5 del Viaje de 5 días París

También os vamos a contar cómo hemos celebrado nuestro aniversario en Disneyland, que fue el quinto y último día de nuestra escapada París.

Hasta aquí el blog recorriendo la ciudad de París bajo nuestros ojos y siguiendo nuestros pasos. Probablemente en algunas ocasiones hayamos tenido mala suerte, pero debemos sentirnos unos privilegiados de poder celebrar el aniversario en la ciudad de la luz y del amor; es una ciudad que tiene mucho que ofrecer, mucho monumento que ver, muchísimas calles que recorrer y perderse por ellas…

París tiene muchos rincones por descubrir, lo dejamos para próximos viajes a la capital francesa. Un lugar pendiente para la próxima visita es el Palacio de Versalles, declarado Patrimonio de la Humanidad y que desempeñó funciones de residencia real. Se encuentra en Versalles, a 1 hora en tren. 

 A continuación os vamos a dejar un breve resumen sobre lo que más nos ha gustado y lo que nos ha desencantado de la capital francesa.

¿Qué nos ha gustado más y menos de los imprescindibles que hacer en París?

LO QUE MÁS NOS HA GUSTADOLO QUE MENOS NOS HA GUSTADO
La rapidez del transporte público.La seguridad en el transporte público, y en algunos barrios.
La ciudad de noche, por algo es la ciudad de la luz.La (no) amabilidad del personal en el hotel y en el aeropuerto.
La cercanía de los sitios, fácil llegar de un lugar a otro tanto andando o en metro.Muchas cosas son carisimas, sobretodo restaurantes y transporte.
Bastantes supermercados y puestos de comida, ¡Nunca te mueres de hambre! Y, sobretodo, los crêpes.Algunos sitios masificados
Monumento favorito: la torre Eiffel de noche y el arco del triunfo. 
La situación de nuestro alojamiento. 

Deja un comentario